Hace mucho que no he escrito en el blog sobre Colombia. En realidad, no lo he hecho por aquí pero sí he escrito en mi agenda, día tras día, sobre todo lo que me (nos) ha pasado… ¡y si que nos han pasado cosas en poco más de un mes!
¿Por qué decidí no escribir?
Sencillamente porque después de diferentes circunstancias que me ocurrieron en abril, decidí ponerme a estudiar para pasar un examen en junio, cuyos resultados tendré en septiembre. Así que preferí concentrarme principalmente en esto y alejarme un poco de la tecnología y del blog, así como de la novela que empecé a escribir cuando llegué a Quibdó.
Ahora que he pasado este examen, volveré a contaros por aquí más seguido lo que va ocurriendo en este bonito país del que me he enamorado y también retomaré la novela que tengo en curso y seguiré explorando esta magnifica tierra que me tiene enamorada.
A principios de mayo, me fui con otra gente del Sena a diferentes pueblos donde solo se puede llegar por barco y donde, gracias a un proyecto que quiere desarrollar el Sena con otras administraciones, tuve la oportunidad de intercambiar con las comunidades locales y descubrir esos rincones escondidos de un paraíso poco común.
Beté
Luego empezó el paro cívico que nos obligó a quedarnos en casa (lo que me vino genial para seguir estudiando, todo hay que decirlo - pero que acabó cansándonos mucho, pues somos de este tipo de gente que no puede estar sin hacer nada productivo). El fin de semana durante el cual se levantó el paro, fuimos a un pueblo cercano, Tutunendo, donde, mientras estábamos bañándonos en la cascada, un desalmado aprovechó para robarnos las mochilas, donde bien evidentemente se encontraban nuestros papeles, tarjetas, gafas, dinero, cámara,… Una odisea de la que me rio ahora pero que nos complicó las cosas pues al no tener tarjeta bancaria y no poder sacar otra puesto que el paro se reanudó ese mismo lunes, tuvimos que sobrevivir una semana más sin más acceso al dinero (y entonces a poder comprar lo básico) que el poco que habíamos dejado en casa. Finalmente, después de 17 días, se levantó el paro que nos afectaba y pudimos volver a trabajar y por fin hacer los tramites necesarios para volver a nuestra vida normal.
Tutunendo, cuando aún teníamos nuestras cosas
Poco después vino mi cumpleaños. Tengo un colega-compañero de piso que es un gran amigo! Además de haber soportado mis bajones en abril, me llenó la sala común de globos que decían “Feliz Cumpleaños” para que los encontrara al levantarme a las 5:30 de la mañana. También me regaló un libro que empezaré a leer muy pronto. Luego llevamos a cabo nuestras clases y, por la noche, mientras estaba tomando una cerveza en un café con otro profesor-amigo, apareció con no uno, sino 2 pasteles y velas, acompañado por Marta, la señora que se ocupa del edificio donde vivimos y que también siempre está allí para ayudarnos en lo que sea. Eso sí que no me lo esperaba!!
La semana siguiente llegó Felipe, nuestro coordinador, que había tenido que retrasar su visita por culpa del paro cívico. Aprovechamos para dar otro paseo por el río y enseñarle los sitios más bonitos de Quibdó que hemos descubierto hasta ahora... y descubrimos otro con él!
Finalmente, la semana pasada viaje a Medellín para pasar mi examen… visitar un poco más la ciudad y viajar hasta Santa Fe de Antioquia, a 2 horas de allí, donde me encontré con una amiga, también volunteacher del Sena.
Seguramente haya obviado algunas cosas, pero tampoco quiero aburriros. Con deciros que ha sido un mes y medio rico en emociones, supongo que me entenderéis.



























No hay comentarios:
Publicar un comentario
Cualquier comentario de carácter insultante será eliminado sin previo aviso. Todas las opiniones son bienvenidas en este blog. Sólo se pide formalidad y respeto a la hora de expresarse.
Any kind of insulting comment will be removed without previous notice. All opinions are welcome, we only ask for respect when writing.