Entre mármol y memoria: el arte que talla la historia en Los Mártires
jueves, 27 de noviembre de 2025
Recorriendo Bogotá: Un pedacito del Huila y del Cauca en la capital
martes, 12 de agosto de 2025
Ciudad Montes: Crónica de un Barrio que ve caer sus Casas y alzar Torres sin Alma
martes, 29 de julio de 2025
Tradiciones Culinarias: el Ajiaco Santafereño
El ajiaco es uno de los platos más representativos de Bogotá, capital de Colombia. Esta sopa espesa y reconfortante tiene un origen ancestral que se remonta a los Muiscas, pueblo indígena que habitó (y habita) la altiplanicie cundiboyacense.
Ellos preparaban una sopa a base de papas, maíz y ají —de ahí proviene su nombre— como parte de su dieta cotidiana. Con la llegada de los colonizadores españoles, el ajiaco incorporó nuevos ingredientes como el ajo y las carnes, especialmente el pollo.
Más tarde, en el siglo XIX, la influencia culinaria francesa trajo consigo la adición de crema de leche y alcaparras, transformando el plato en la versión que hoy conocemos.
Actualmente, el ajiaco se sirve con pollo desmechado, mazorca tierna, papa en diferentes variedades, guascas (una hierba aromática local), alcaparras, crema de leche y aguacate.
Su preparación cuidadosa y su sabor reconfortante lo han convertido en símbolo de la identidad bogotana. Tanto así, que cada año se celebra un concurso para elegir el mejor ajiaco de la ciudad.
Aunque el ajiaco tradicional es propio de Bogotá, en otras regiones del país existen versiones con ingredientes y estilos adaptados a sus contextos culturales y gastronómicos.
Un ajiaco auténtico y sabroso debe incluir:
- Tres tipos de papa: Papa sabanera, de textura firme Papa criolla, amarilla y de sabor dulce Papa pastusa o paramuna, ideal para espesar la sopa
- Pollo (preferiblemente muslo o pechuga desmechada)
- Mazorca (trozos tiernos de maíz)
- Guascas, la hierba indispensable que le da su sabor característico
- Cebolla, ajo, sal y pimienta al gusto
- Crema de leche y alcaparras, añadidas al gusto en el momento de servir
- Acompañamientos tradicionales: aguacate en tajadas y pan con mantequilla
martes, 8 de julio de 2025
Recorriendo Bogotá: el Humedal Santa María del Lago
Ubicado cerca del famoso centro comercial Titán Plaza, en la localidad de Engativá, se trata de uno de los humedales con mejor calidad de agua, que cuenta con observatorio de aves (previa reserva) y auditorio.
En el Humedal Santa María del Lago, se han registrado hasta el momento 86 especies de aves y tiene una extensión de 10,86 hectáreas, la mitad de ella siendo la superficie acuática. Algunos de sus objetivos son preservar la biodiversidad, restaurar la flora y la fauna autóctonas, y también cuenta con zonas de educación ambiental y recreación.
Flora: Entre la flora podemos encontrar sauces y alisos, juncos y sombrillitas de agua, acacias, eucaliptos, arrayanes, cerezos y muchas más especies.
Fauna: En cuanto a la fauna, se pueden observar diferentes tipos de tinguas, cucaracheros, monjitas, patos zambullidores entre otros. Este humedal también recibe la visita de patos canadienses que migran desde América del norte durante el invierno boreal. También existe variedad de peces.
El punto negativo de dicho humedal es su extrema cercanía a edificios de apartamentos. Después de pasar de manos en manos y de una urbanización desenfrenada de la zona en los años 50 y 60, allí se desarrolla actualmente un programa de rescate que incluye la restauración ecológica del sistema, la eliminación de escombros, el desarrollo de senderos peatonales, andenes, ciclorutas y miradores. También se está adelantando la construcción de un colector que permitirá conducir las aguas residuales a otro sitio.
martes, 17 de junio de 2025
Recorriendo Bogotá: Casa Cultural La Estrategia
Existen joyas en el centro de Bogotá al lado de las cuales uno a veces pasa sin ni siquiera darse cuenta.
Muchos Colombianos vieron la película "La Estrategia del Caracol". Pues resulta que la casa donde fue filmado este clásico del cine colombiano se ha convertido en una Casa Cultural.
Casa Cultural La Estrategia
¡Y es que este edificio tiene mucha historia! El predio data de entre 1850 y 1860, cuando se levantaron las primeras casa de bahareque y barro del barrio.
¡Pero no siempre fue así! Después de haber sido un famoso hotel capitalino del cual conserva parte del mobiliario, un inquilinato ocupado por poetas, artistas, banqueros y españoles exiliados en los años 80, pasó a ser ocupada de forma ilegal por un sacerdote en los 90 quien llevaba una fundación supuestamente destinada a ayudar a algunos habitantes sin recursos. Tal y como ocurre en la película, después de siete años de pleito, él y los "inquilinos" fueron desalojados, sin antes destruir muchas partes de la casa.
Declarada patrimonio arquitectónico de interés cultural y de estilo republicano, viven allí varios hijos del dueño, quienes la mantienen con muchas ganas y esfuerzo. Hoy en día, también se llevan a caso tours fantasmas con la agencia Tegua Travel y se visualizan cortos de terror, pues ocurrieron varios acontecimientos en algunas de las habitaciones, entre los cuales destaca el fallecimiento de uno de los actores que participó en la película. Hoy en día, suelen ocurrir acontecimientos paranormales.
lunes, 12 de mayo de 2025
Feria Internacional del Libro de Bogotá, Filbo 2025
Mi cita anual imprescindible, mi "must" como dirían algunos, la cual este año empezó el 25 de abril y acabó el 11 de mayo. Este año el país invitado de honor era España, el pabellón del cual estaba dedicado a la construcción de la paz. Como cada año fui varios días, y el primero me dediqué a comprar parte de lo que tenía en mi lista. Luego, todo se descontroló y acabé comprando otras (más) cosas, pero este año, fue aún mejor que el año pasado si cabe.
¿Por qué me preguntarán?
Porque pude acudir a la presentación de Vírgenes y Toxicómanos, de Mario Mendoza, en el auditorio de Corferias. También tuve la oportunidad de que me firmara dos libros (el último que presentó y Paranormal Colombia). Fueron dos filas largas, y varias horas de espera pero valió la pena, y por varias razones: porque lo vi, intercambié unas palabras con él y tomé fotos (¡lo amo!), claro, pero porque este año, mientras estábamos esperando, conocí a lindas personas con los mismos gustos e intereses que los míos.
También conocí a Keco Olano y Heidi Muskus, los dibujantes y coloristas de los cómics y las novelas gráficas de Mario. Son dos personas muy cercanas, con las cuales también hablé bastante (para lo que viene a ser una Filbo) y me encantó conocerlas.
También porque aunque no me lo esperaba, tuve la oportunidad de que Yokoi Kenji me firmara su último libro, el cual estoy ahora leyendo, tomar una fotos e intercambiar también unas palabras con él.
Con mi amigo Sebastián también estuvimos en el conversatorio del escritor español Javier Moro, el cual nos hizo reír mucho y el penúltimo día de la feria para aprovechar los descuentos.
Pero la Filbo es más que eso también: son libros y más libros, el ineludible stand de Bestiario de mi amigo Karmao (donde este año compré Lakao y el Bestiario Andino); el stand de Book y Magia, donde conocí personas increíbles; el de Editorial Monigote, el de Arte y Conservación, la parte de Colombia Ancestral, donde se encontraba el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes de Colombia; bandas musicales, y muchas más cosas que se me escapan mientras estoy escribiendo este post.
Hay tantas actividades y tantos autores que siempre queda algo a lo que uno no puede ir (además de tener que trabajar y estudiar). En mi caso, me quedó pendiente conocer a José Luis Uribe y a Luca.
¡Hasta el 2026!























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