lunes, 8 de diciembre de 2025
Velas que alumbran lo que fui y lo que viene
jueves, 27 de noviembre de 2025
Recorriendo Bogotá: Un pedacito del Huila y del Cauca en la capital
Entre mármol y memoria: el arte que talla la historia en Los Mártires
miércoles, 19 de noviembre de 2025
Cuarta edición de la ELT Conference: innovación y crecimiento en la enseñanza del inglés
martes, 11 de noviembre de 2025
Su mayor deseo
Les comparto un relato corto, el cual espero les guste.
Tomé la foto en el Cementerio Central de Bogotá, Colombia, en octubre del 2022.
martes, 4 de noviembre de 2025
Docencia (y otras profesiones): el contrato pone horas; la vocación pone alma
Recientemente vi en redes sociales un mensaje que me llamó la atención y decía así:
martes, 28 de octubre de 2025
Redes, Eloy Moreno
Una vez más, Eloy Moreno la rompe con este libro. Una obra que todos deberían leer: niños, adolescentes y adultos. Especialmente quienes, en algún momento —ya sea porque lo notamos o porque alguien nos lo hace ver—, descubrimos que nos hemos vuelto adictos a las redes sociales… incluso si es solo a una. Este libro es para cualquiera que se sienta prisionero del mundo digital, para quien se haya preguntado si tanto tiempo conectado le está haciendo bien. Una lectura necesaria para tomar conciencia del daño que el uso excesivo de las redes puede causar, no solo a los demás, sino también a uno mismo.
¿Cuántos likes vale tu felicidad?
Se pasas unas horas más viendo los viajes maravillosos, los cuerpos perfectos y todos los outfits que se prueban cada día los influencers. Y se siente mal porque ella no puede llevar la vida que ve en las redes, sabe que nunca podrá alcanzar una felicidad así.
Emotiva, conmovedora, diferente... Redes narra, a través de los ojos de una adolescente, una historia que se ha convertido en la realidad de todos nosotros.
Mi opinión:
De lectura sencilla y fácil de seguir, el último libro de Eloy Moreno —al igual que su primera parte, Invisible— nos invita a reflexionar sobre temas profundamente actuales. Protagonizado en su mayoría por adolescentes contemporáneos, la historia nos sumerge en una realidad que no solo afecta a los jóvenes, sino también a muchísimos adultos.
Algunas de las citas que más me gustaron:
"Afortunadamente estaban tan ocupados en sus pantallas que no se han fijado en que me estaba cayendo una lágrima."
"Empecemos a manejar al rebaño -es la frase con la que siempre comienza las reuniones."
"Hace millones de años nos gastábamos millones en campañas de publicidad en medios de comunicación y en cambio, hoy en día, contratando a unos cuantos influencers obtenemos más beneficio."
"No tengo el cuerpo perfecto de las chicas que veo en internet, no me cambio de ropa varias veces al día, no compro mil accesorios inservibles, no llevo la vida de las personas que veo en las redes, no visito lugares idílicos, no tengo los labios hinchados, no anuncio ni promociono nada, no me hago selfis en el espejo poniendo morros de pez, no bailo ni hago el idiota de ninguna manera, no voy al gimnasio para hacerme fotos, no sé trucos de cocina ni de maquillaje... tampoco soy una experta en nutrición ni cuento todas las tonterías que me pasan al día..."
"[...] la imagen de una niña en ropa interior viaja a través de la red, de hecho, a través del mundo."
"Hay algo más cutre que comprar la misma ropa que lleva una influencer?"
"Sabe que a veces el dolor físico le quita el otro, el que le nace en el interior de sus pensamientos."
"El problema de cometer un error sin consecuencias es que al hacerlo de nuevo ya no lo ves como un error, [...]"
"Sabe que han sacado de contexto sus palabras, [...]"
"La parte que nunca he entendido es la otra, la de la gente a la que le gusta ver cómo unos padres prostituyen la intimidad de sus hijos."
martes, 14 de octubre de 2025
Herencia de Tinta, Entre Páginas y Plumas
Hoy me alegra contarles que ya recibí algunos ejemplares impresos (aunque en cantidad muy limitada).
Si alguien desea adquirir un libro, puede escribirme por mensaje privado a través de WhatsApp o Instagram.
Espero de corazón que disfruten esta obra tanto como yo disfruté ser parte de ella.
jueves, 9 de octubre de 2025
Una primera experiencia como ponente en Asocopi 2025, Santa Marta
martes, 30 de septiembre de 2025
Recorriendo Colombia: Tabio, Cundinamarca
Con el lanzamiento de Tomsa, la nueva colección de Somos Mhuyscas, aproveché la oportunidad para descubrir un pueblo que hasta entonces no conocía: Tabio.
El pueblo
Ubicado a poco más de 30 kilómetros de Bogotá, el nombre Tabio proviene de la palabra muisca “Teib”, que significa “abolladura” o “boquerón”, una descripción que encaja perfectamente con su particular situación geográfica: está situado junto al desfiladero del Río Frío, rodeado por imponentes montañas.
Antes de la llegada de los colonizadores, este territorio era un importante centro de recreo del Zipa, máxima autoridad del pueblo muisca, símbolo de poder y tradición. El casco urbano se encuentra a aproximadamente 2.569 metros sobre el nivel del mar, mientras que la zona de Llano Grande alcanza los 3.200 metros, ofreciendo paisajes y climas muy variados.
Tabio también es conocido —junto con el cercano municipio de Tenjo— por ser un punto caliente para el avistamiento de ovnis, especialmente en la mística Peña de Juaica. Según la tradición local, este lugar es donde los extraterrestres suelen aterrizar para admirar la belleza del pueblo. Esta creencia tiene raíces muiscas, pues la Peña antes era llamada el “Brazo del Diablo”, de donde se decía que emanaban luces sobrenaturales. Hoy, se considera que este promontorio es una especie de pirámide natural y un portal místico.Ermita de Santa Bárbara
La Ermita de Santa Bárbara es una de las construcciones más antiguas de Tabio y un símbolo del encuentro —y conflicto— entre dos mundos. Fue la primera capilla edificada por los españoles tras su llegada al territorio, con el propósito de adoctrinar a los muiscas, los habitantes originarios de la región.
Se trata de una pequeña construcción en piedra, de aspecto sencillo pero cargada de historia, que corona una loma desde donde se obtienen hermosas vistas del paisaje tabiano. Su ubicación no es casual: en tiempos coloniales, las alturas eran elegidas tanto por su valor estratégico como espiritual, y aún hoy conserva una atmósfera de recogimiento y silencio.
Visitarla es acercarse a uno de los puntos más significativos del patrimonio religioso e histórico de Tabio, donde se puede reflexionar sobre los inicios de la colonización y su huella en la arquitectura, la fe y la cultura local.
Iglesia de la Inmaculada Concepción
De estilo barroco y pintada de un blanco resplandeciente, la Iglesia de la Inmaculada Concepción se alza en el costado occidental del parque principal de Tabio, siendo uno de los íconos más representativos del municipio. Su historia se remonta a épocas coloniales, cuando en el mismo lugar existía una pequeña capilla construida en tapia pisada y con techo de paja, erigida sobre un antiguo cementerio indígena.
La iglesia actual habría sido terminada en 1904 y consagrada en 1929, marcando un momento clave en el desarrollo religioso y urbano del pueblo. Su fachada sobria y elegante da paso a un interior cálido y acogedor, donde destacan sus altares en madera tallada, varias imágenes religiosas tradicionales —entre ellas, por supuesto, la de la Inmaculada Concepción— y un ambiente que invita al recogimiento.
Además de ser un lugar de valor histórico y arquitectónico, la iglesia sigue teniendo un rol activo en la vida de la comunidad. Aquí se celebran misas, fiestas patronales, matrimonios y otros eventos religiosos que convocan tanto a los habitantes de Tabio como a visitantes.
El Jardín Botánico
De acceso gratuito y con más de 25 años de historia, es un pequeño oasis natural que invita a pasear con calma y atención. Este espacio alberga un sereno lago, rodeado por una variedad de árboles nativos como el arrayán, el caucho sabanero, el siete cueros, el aliso y el chalchal, entre otros. Estos árboles no solo ofrecen sombra y belleza, sino que también atraen a múltiples especies de aves, convirtiendo el jardín en un refugio perfecto para la observación y la contemplación.
Uno de los elementos más llamativos del jardín son tres esculturas de cabezas femeninas, que representan las etapas de la vida: juventud, adultez y vejez. Estas obras, además de enriquecer el entorno con arte, invitan a reflexionar sobre el paso del tiempo y la conexión entre la naturaleza y la experiencia humana.
Caminata hasta las Capillas de Carrón
En el jardín me comentaron sobre una caminata interesante que valía la pena hacer. Pregunté un poco más y decidí emprender el recorrido: unas dos horas de subida constante a buen ritmo, por el mismo camino que lleva a la mística Peña de Juaica, saliendo desde Tabio.
El sendero, flanqueado por árboles nativos, serpentea entre casas de campo y fincas, mientras el silencio del entorno invita a perderse en los propios pensamientos. Es de esos trayectos en los que, caminando en soledad, uno reflexiona de todo un poco.
Finalmente, llegué a ese lugar donde la espiritualidad y la naturaleza se encuentran en perfecta armonía: las Capillas de Carrón, dos pequeñas construcciones enclavadas en medio del bosque. Una está dedicada a la Virgen de Guadalupe, y la otra —Nuestra Señora del Refugio—. También hay una imagen de la Virgen tallada en una roca y una cruz que parece abrazar el paisaje.
Es una caminata ideal para ejercitar el cuerpo, pero también para renovar el espíritu. En el camino se puede hacer alguna pausa para escuchar el canto de los pájaros, admirar las mariposas multicolores que cruzan el sendero o tomar un jugo fresco en alguno de los puntos cercanos al destino.
Somos Mhuyscas
Después de bajar de las capillas, aproveché para disfrutar un delicioso postre y darme un respiro antes de asistir al desfile de Somos Mhuyscas. El evento tuvo lugar en un espacio verdaderamente especial: un precioso restaurante ubicado en una antigua casa colonial, donde también funciona la encantadora librería Matorral.
Allí, entre arquitectura con historia y ambiente cálido, los modelos —entre ellos mi querido amigo Sebastián— desfilaron para mostrarnos el increíble vestuario que Somos Mhuyscas teje con técnicas ancestrales y un profundo respeto por la tradición. Si me siguen en Instagram, ya habrán visto que tengo una de sus ruanas-manta, pero antes de que termine el año estoy segura de que me autoregalaré ese chaleco-peto que no me saco de la cabeza.
Tabio, me enamoré de ti. Sin duda volveré pronto, todavía me quedan recorridos por descubrir y visitas pendientes que me esperan con los brazos abiertos.






















































