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viernes, 10 de junio de 2022

Escapada Virtual a Villavieja, Huila, Colombia

Quienes me conocen saben que estoy fascinada por el departamento del Huila y que me encanta ir allí. 

El último post era sobre precisamente la ciudad de Villavieja, situada a escasos kilómetros del Desierto de la Tatacoa. 

Un vídeo sobre esta ciudad y sus atractivos no podía faltar, así que les traigo Escapada Virtual a Villavieja. 




Espero les guste y recuerden, si quieren disfrutar de una aventura única, no duden en contactar conmigo!


martes, 17 de mayo de 2022

Recorriendo Colombia: Villavieja, Huila

Villavieja es una pequeña ciudad de 578 km² ubicada en el departamento del Huila, en la parte alta del valle del río Magdalena. Su proximidad al bosque seco tropical más importante del país, el Desierto de la Tatacoa, la convierten en un lugar de paso obligado. También cuenta con una fauna y una flora muy variada.





Cuando llegan a este valle los Españoles y sufren las inclemencias del clima, deciden llamarlo “El Valle de las Tristezas”. El capitán Juan Alonso funda por segunda vez la capital del departamento del Huila en el sitio que hoy ocupa Villavieja. La villa fue establecida el 18 de agosto de 1550 pero el 14 de noviembre de 1569, los indigenas la destruyen. En 1612 se traslada lo que se llamó como "Villa de San Juan de Neiva" y el lugar pasa a denominarse Villavieja.



Más allá que el punto de detenimiento antes de entrar al Desierto, Villavieja es una bonita población que ofrece también diferentes actividades, pues es conocida como “La Capital Paleontológica y Astronómica del Huila y de Colombia”. Además de una visita al museo paleontológico, un agradable paseo en barca por el río Magdalena, que recibe el caudal de los ríos Cabrera y Villavieja, al amanecer nos permite disfrutar de actividades como el avistamiento de aves, lagartos y tortugas.


Se encontraron muchos fósiles en Villavieja y numerosas son las representaciones que hacen homenaje a los fósiles de los animales que se encontraron: el oso perezoso, que medía de 12 a 14 metros, y la tortuga son las principales:



También se pueden apreciar representaciones de la fauna local actual: 


Entre los atractivos de la ciudad está el Parque Principal, de lo más agradable pues sus frondosos árboles ofrecen sombra a quien quiera tomar un descanso.


La Capilla Santa Bárbara: construida por José María Herrera Bahamón a principios del siglo 19 sobre las ruinas de la antigua capilla jesuita, es reconocida como Monumento Nacional y Patrimonio Cultural del Huila por su valor arquitectónico e histórico.


La Iglesia Nuestra Señora del Socorro, la iglesia principal donde se realizan los servicios hoy en día.


El Museo Paleontológico, donde se exponen unas 950 piezas originales de restos fósiles de hace 15 millones de años.


El Museo del Totumo: 
El totumo es un árbol típico de la región del cual Don Gabriel sabe aprovechar todo: desde la pulpa del fruto con la cual elabora vino de totumo, hasta la cáscara y el árbol con los cuales elabora múltiples objetos, desde utensilios de cocina hasta instrumentos musicales, muebles, esculturas de animales, collares,… La casa, ubicada a unos 100 metros del parque principal, se divide en varias secciones. Y les recomiendo probar el vino de totumo que también se elabora allí!




Los atractivos del cercano Desierto de la Tatacoa son numerosos y pueden descubrir algunos en estos artículos:
 - La Tatacoa (ese fue mi primer viaje allí)

Próximamente les compartiré un vídeo sobre las diferentes y numerosas experiencias que pueden vivir en una de mis regiones favoritas: el Huila.


Si quieren disfrutar de una aventura como esa, no duden en contactar conmigo por Instagram o Facebook.

viernes, 26 de febrero de 2021

Recorriendo Colombia: La Tatacoa, ese lugar mágico

Si siguen mi blog desde el año 2019 mínimo, sabrán que antes de que nos cambiara la vida un virus, tuve la oportunidad de viajar a un lugar que me encantó. Si no lo leyeron aún, ese es el post que escribí en aquellos entonces. Poco voy a decir, pues describir un lugar tan espectacular y especial me resulta imposible; incluso las fotos se quedan cortas. 

De nuevo tuve la suerte de volver a viajar de la mano de Tegua Travel a ese mal llamado "desierto" puesto que en realidad se trata de un bosque seco tropical. Y si me pareció increíble hace un año y medio, en esta ocasión me resultó absolutamente mágico, aunque también he de decir que la compañía ayudó mucho a incrementar esta magia.

Después de una parada en la tranquila Villavieja para recorrer el río Magdalena y poder contemplar las iguanas dorándose al sol de la todavía fresca mañana, nos dirigimos al Museo del Totumo donde, además de probar el vino del mismo nombre, aprendimos sobre la artesanía derivada de este árbol.

Río Magdalena

Palo de las Iguanas (con una iguana... a ver si la encuentran)

Árbol del Totumo


Objetos fabricados con totumo

Y nuevamente los matices rojizos, ocres, grises y amarillos salpicados por los verdes de altivos cactus, así como de árboles y arbustos nos rodearon, bajo el intenso azul de un cielo despejado. De nuevo me sentí insignificante ante otra maravillosa obra de la naturaleza. El desierto del Cusco (ombligo) volvió a fascinarme, pero en esta ocasión El Valle de los Fantasmas me dejó sin palabras al ofrecernos reflejos dorados en la cima de sus gigantes de piedra.






Y la noche nos ofreció vistas imborrables de constelaciones, planetas y otros astros. Gracias a Guillermo, un astrónomo apasionado, uno aprende muchísimo y vive una experiencia única. Si les gusta la astronomía, sigan la página de Observatorio Astronómico de la Tatacoa Star Light donde suelen transmitir en directo noches estrelladas.


Una cabalgata por la mañana antes de unas horas en Piscilodo pusieron el broche a un grandioso fin de semana. 



Gracias por hacerme regresar a ese lugar, por hacerme vivir otro fin de semana mágico, por convertir La Tatacoa en uno de nuestros lugares especiales. 


Si quieren viajar a La Tatacoa, recomiendo con ojos cerrados los servicios de Tegua Travel. Pueden contactar conmigo por Instagram o Facebook para más información.


lunes, 11 de noviembre de 2019

Recorriendo Colombia: La Tatacoa

Hace unas semanas, descubrí un rincón del paraíso. Puede que muchos digan que tal vez sea un rincón del infierno por el calor que hace allá; de ser así, me pediría el infierno porque a nivel de paisajes, me dejó sin habla.

Por todo lo que me pasó sobre todo en el último año, decidí que ya iba a hacer las cosas que a mi me gustaran, le pesara a quien le pesara. Me olvidé de mi misma por pensar más en otros durante demasiado tiempo, así que decidí irme en un tour organizado por ing3nio y Tegua Travel, pero sola, sin conocer a nadie de allí... pero algunos ya saben como soy, así que allá hice amigos.

Aunque se le haya nombrado Desierto de la Tatacoa y a pesar de ser una zona muy árida, crece vegetación y viven tanto animales como personas. Se trata más bien de un Bosque Seco Tropical compuesto por diferentes zonas.








Algunos datos de interés:

  • Extensión: 56.576 Hás
  • Altitud: de 386 a 900 msnm
  • Zonas de Vida: bosques, seco tropical y muy seco tropical
  • Precipitación: 1.078 mm / año

En varias ocasiones me quedé sin palabras ante la inmensidad y la perfección de la obra de la naturaleza.

Fueron 3 días intensos y al mimo tiempo relajantes: lejos de todo, sin conexión en mi caso, tan solo disfrutando del paisaje y de la experiencia.

El primer día, después de detenernos por el camino para desayunar, llegamos finalmente al alojamiento y, después de un almuerzo tardío, fuimos a montar a caballo. Hacía tanto tiempo que no montaba y tenía tantas ganas!! Si pudiera, montaría cada día de hecho. Esta comunión con el animal es algo que no consigo describir. Realmente es algo que amo hacer. Y una cabalgata al atardecer por esos parajes es algo increíble.

Camino a La Tatacoa



Por la noche, tuvimos la oportunidad de estar en el Observatorio, donde Astro Guillermo nos enseñó muchas cosas que desconocía. Situado cerca del alojamiento, pudimos echarnos en el suelo para admirar mejor las constelaciones, así como mirar la luna y Saturno por unos increíbles telescopios. 























Después de una integración improvisada, fuimos a descansar unas horas antes de emprender el recorrido del segundo día.

Éste empezó  con una excursión al Museo de Fósiles en una zona del desierto que encuentro preciosa, tal vez porque se parece en algo a algunas películas del lejano oeste. Una de las teorías barajadas es que la zona de La Tatacoa era anteriormente mar.





A continuación, visitamos las piscinas del manantial. Desgraciadamente llovió el día anterior y por consiguiente, el agua de la cascada estaba turbia, pero de igual manera disfrutamos de la piscina de agua manantial después, donde las aves de la zona nos acompañaban.




















El recorrido aún no había acabado puesto que a continuación nos dirigimos a la parte de la Zona Gris llamada Los Hoyos, también apodada El Valle de los Fantasmas por la forma que tienen las rocas debido a la erosión. 




El Valle de los Fantasmas era nuestra penúltima parada del día. Con Edgar, uno de los guías, y Leidy, una compañera del tour, fuimos a buscar las llaves que nos darían acceso a la última etapa. De camino hacia allá, antes de que nos contaran leyendas e historias extrañas ocurridas en ese lugar, vimos esa extraña luz en el cielo: con los colores del arco iris (aunque no se aprecie en la foto), se trataba de un círculo muy luminoso. 


Las llaves en mano, nos dirigimos al Ovnipuerto mientras se ponía el sol, un lugar muy extraño  con círculos de piedras, donde nos contaron la leyenda de una vaca y su dueño (luego oímos una vaca mugir aunque no vimos ninguna) así como otras historias que les ocurrieron a los guías en visitas anteriores.



El tercer día, tocaba levantarse pronto, pues como me lo habían recomendado, quería ver el amanecer, y el madrugón valió la pena. Dejo que las fotos hablen por si solas: 







Después del desayuno, emprendimos la ruta hacia el Desierto del Cuzco, el cual hace parte de la zona roja. Aunque El Valle de los Fantasmas sea impresionante y a pesar del calor sofocante de ésta parte, se trata sin duda de una de mis favoritas. La naturaleza es verdaderamente impresionante y ver como la vegetación, tan diferente puesto que no solo hay cactus sino también árboles, es tan "solidaria" es absolutamente increíble. 










A continuación, para relajarnos y refrescarnos, antes de un buen almuerzo a leña, fuimos a Pisci-lodo: un lugar donde, después de embadurnarse de lodo, uno puede nadar en agua manantial no tratada. Como dije anteriormente, ya nada me da vergüenza (casi) y aprendí a hacer lo que me gusta  y lo que siento, sin importarme lo que puedan pensar los demás así que fui primera en cubrirme de barro. No se imaginan lo bien que sienta ser uno mismo 100%.



Finalmente, emprendimos el viaje de regreso a Bogotá, deteniéndonos en algunos lugares pintorescos para tomar algunas fotos más.





Me gustaría agradecer a Oscar Andrés, Edgar y Gabriel por sus consejos, atención y fotos, así como a Adriana por ser tan buena compañera de tour.