El pasado lunes 22 de mayo, aproveché el día festivo para ir a recorrer un poco más de Bogotá. Esta vez, necesitaba de nuevo una conexión directa con la montaña, así que decidí ir a hacer la caminata de senderismo por el corredor ecológico San Francisco - Vicachá.
Ubicado entre los cerros de Montserrate y Guadalupe, este sendero, administrado por la empresa del Acueducto de Bogotá tiene un recorrido de 2.089 metros y conserva un ecosistema de Bosque Alto Andino, o Bosque de Niebla, en peligro de extinción total.
Empecemos con el nombre: Vicachá es el nombre original, y significa "resplandor de la noche" en lengua Muisca. Sin embargo, con el establecimiento de la comunidad religiosa franciscana en 1550, el nombre del río Vicachá fue cambiado por el de San Francisco. Hoy en día, ambos nombres se usan.
Al empezar esta caminata, se puede oír enseguida el rumor del agua que baja siguiendo el cauce del río mientras golpea contra las piedras que la erosión fue redondeando con el tiempo, así como el susurro de las hojas. Nuestros sentidos también se ven enseguida sumergidos en lo natural, con el aroma a eucalipto y pino que colma nuestro olfato, así como el canto de las diferentes aves que inunda nuestros oídos. Las diferentes flores le dan toques de vivos colores al precioso entorno verde y marrón que componen los diferentes árboles y arbustos.
Como en numerosos senderos de la región, también se puede encontrar la Digitalis Purpurea, cuyas hojas contienen una toxina que puede afectar al ritmo cardiaco.
Son aproximadamente dos kilómetros de ascenso por caminos y escalones de madera y piedra hasta llegar a un mirador donde se desvela la majestuosidad y belleza de nuestra capital, y, si miramos a nuestra derecha, también podemos divisar el campanario de la famosa basílica del Señor caído de Montserrate.
A destacar también, la seguridad del sendero, a cargo del ejército y de la policía de turismo, que le permiten a uno apreciar y disfrutar de la flora, la fauna, el cauce del río y de los riachuelos, y la quebrada Roosevelt sin tener que preocuparse; una seguridad mucho más efectiva que en otros recorridos.
Recomendaciones:
Cómo llegar: la entrada se encuentra a 200 metros del acceso al funicular del cerro de Monserrate (subiendo), por la avenida Circunvalar hacia el sur. Se puede llegar al paradero de Transmilenio de Las Aguas y subir por la Avenida Jiménez, o coger el Transmilenio híbrido M82, o el SITP 18.
Horarios: abierto únicamente los fines de semana y días festivos, de 06:00 am a 11:00 am. El ingreso fuera de estos horarios está prohibido. Se recomienda reservar por la página del Acueducto antes de ir.
Otros: llevar agua y algo de comer (bocadillo, bananos), así como ropa para abrigarse en caso de lluvia y/o frio. Aplicarse bloqueador solar. Está prohibido dejar basura o sacar cualquier tipo de material geológico y flora.
Sin duda este sendero es uno de los mejores recorridos de Bogotá, una maravilla que le da a uno la oportunidad de conectar con la naturaleza estando en la capital. Sin olvidar que hoy en día, el río Vicachá (o San Francisco) baja por el Eje Ambiental.


















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