martes, 17 de septiembre de 2024
Diez Lunas para una Espera, Velia Vidal
martes, 28 de mayo de 2024
Cuerpos de Agua, Velia Vidal
Presentado el 1 de mayo en la Filbo 2024, Cuerpos de Agua es el primer poemario para adultos de Velia Vidal, autora chocoana oriunda de Bahía Solano, y una de las 100 mujeres más influyentes del 2022, según la BBC.
Este poemario consta de 40 poemas, muy diferentes aunque todos se refieren al liquido vital. En algunos se evoca el agua de río, o el agua de mar, la lluvia, los océanos, las desembocaduras, pero también los líquidos que habitan nuestros cuerpos, el agua que cae, fluye, diluye alimentos y envuelve órganos. Alguno también evoca el tema del racismo.
Aunque este poemario podría leerse en un solo día, decidí hacerlo más despacio, para empaparme bien de la bonita poesía de Velia.
Sinopsis:
Velia Vidal explora y alumbra cuerpos de agua inmersos en una partida sin fin: las aguas saladas que se expanden entre los océanos del mundo, las aguas dulces que siguen un cauce propio, las aguas cuyo escondite es una capa oscura de piel y que, a veces, muchas veces, se escapan por entre un ojo, una axila, un labio. Desborda una palabra que se transforma en aquello sobre lo que escribe: una palabra gua río mar, la cual, así como estos otros cuerpos, muere y renace en un refluir perpetuo.
miércoles, 24 de abril de 2024
Feria Internacional del Libro de Bogotá, Filbo 2024
La Feria Internacional del Libro de Bogotá, FILBO 2024, empezó el 17 de abril e irá hasta el 2 de mayo en el Recinto Ferial de Corferias. Como cada año, dos semanas de muchas actividades entre las cuales le toca elegir a uno las que más le interesen.
Hasta el momento, fui en tres ocasiones y eso es lo que pude disfrutar:
martes, 12 de septiembre de 2023
Aguas de Estuario, Velia Vidal
A finales de julio, fui por fin a una librería de barrio, muy recomendable, llamada La Guachafita. Allí, uno puede encontrar libros que no están tanto de moda y no hacen parte del famoso Booktok. Los que me conocen saben que pasé un año y medio en Quibdó, Chocó, donde descubrí Nuestro Motete, una corporación que promueve la lectura. Allí conocí a los fundadores, Velia y Roger. Cuando me fui, seguí lo que hacía sobre todo Velia, pero tal vez por el tiempo y dar prioridad a otros asuntos, solo la seguí de lejos.
¡Cuál fue mi sorpresa al encontrar uno de sus libros en La Guachafita! No lo pensé mucho y me llevé Aguas de Estuario, ¡y debo decir que no me arrepiento! Ahora solo espero poder encontrarme con Velia pronto para que me dedique esta preciosa obra, ojalá la vida permita que sea en Quibdó y pueda ir con mi compañero de viajes y sueños
Sinopsis:
Libro ganador de la Beca para la publicación de obras de autoras afrocolombianas, negras, raizales y/o palenqueras del Ministerio de Cultura, 2020.
Mi Opinión:
En este texto epistolar, Velia narra cómo, después de varios años fuera de su ciudad natal, vuelve a Quibdó para construir su sueño. En estas cartas escritas a un buen amigo de Medellín, que sigue anónimo hasta el final, la autora se desnuda y cuenta intimidades, sueños, proyectos, cambios y transformaciones, así como su proyecto de vida, en un viaje de descubrimiento interior, tan variable como el agua a veces dulce y a veces salada, a veces tranquila y a veces revuelta, que a veces fluye de norte a sur y a veces de sur a norte.
Multiplicando las metáforas con las olas, el agua, los aguaceros, las mareas, los ríos y el mar, la autora se cuestiona sobre el amor por la gente, por las cosas, y el amor en general, llegando a la conclusión que todos conocemos (aunque a veces no lo queramos reconocer): el amor es la respuesta a todas las preguntas.
También descubrimos a la Velia más personal, su infancia, su relación con sus familiares, su adolescencia, sus dificultades con las burlas que sufrió en el colegio, las decepciones que sufrió en la consecución de sus proyectos.
Las referencias no solo a Motete, sino también a los clubes de lectura, a la primera Flecho (a la cual soy orgullosa de haber participado) y cuyo discurso comparte, y a mi querida Amalialu Posso Figueroa también están allí, mostrando la culminación de diferentes proyectos y de los sueños de Velia.
Resulta imposible elegir una sola carta, todas tienen un algo especial, y este libro me trajo muchos recuerdos e incrementó las ganas que tengo de volver y de llevar a mi compañero de sueños, en cuanto pueda permitírmelo.
Frases que más me gustaron bien porque me llevaron de vuelta a esa experiencia que tanto valoro en mi vida, o por sentirme identificada:
"Ahora sé que mi razón es el amor intenso".
"Amar así es lo que me da las fuerzas para vivir como las mareas".
"[...]¿habrá un límite en ese amor?"
"De los sesenta, he llorado como en veinte de los días. A veces de alegría, muchas otras de angustia. Lloro un rato y sigo."
"Aprende uno a amar tanto la lluvia, a vivir tanto con ella, que deja de sere una excusa y se convierte en parte de la vida".
"Hasta ahora el dinamismo o la variedad la he buscado por fuera, ha funcionado, ahora estoy buscándolo adentro. Es más complejo, es más exigente, y eso lo hace también más bello, más satisfactorio".
"Estar tarde, mientras miraba a caer el sol detrás de la selva que está al otro lado del Atrato, pensé que todo esto se trata de sembrar esperanza".
"Hay cosas que están hechas para ciertos instantes".
Velia, no sé si leerás esta reseña, pero si lo haces, que sepas que me trajiste mucha nostalgia, que guardo con muchísimo cariño la chapita de Flecho que me regalaste cuando acabó la feria, y que como homenaje, añadí la cola de ballena de madera hecha a mano que compré en Bahía Solano.
lunes, 19 de marzo de 2018
FLECHO 2018: primera fiesta de la Lectura y Escritura en Quibdó
Organizado por Velia Vidal y Motete, Flecho, que tuvo lugar del 14 al 18 de marzo en 4 escenarios de la ciudad (el Palacio Episcopal, el Malecón, el Banco de la República y Motete), ha sido la ocasión de acercar, celebrar y promover el disfrute de la lectura, la escritura, las artes y la cultura del Chocó. Esto es una pequeña muestra de lo que se vivió durante estos cinco días.
Y para acabar esta fiesta, el Atrato nos regaló esta preciosa puesta de sol

















































