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martes, 19 de agosto de 2025

Leer es Resistir, Mario Mendoza

La historia que tengo con este libro es interesante: lo compré varias veces, pero siempre lo regalé antes de poder simplemente empezar a leerlo. Y es que el mensaje, Leer es Resistir, resonó mucho conmigo. En un mundo donde lo único que muchos leen son los mensajes de Whatsapp, sentarse a leer un libro en papel parece realmente un acto de rebeldía.


Sinopsis:

Anlos siete años, mientras le hacía el quite a la muerte en una cama de hospital, Mario Mendoza descubrió los libros y su potencia liberadora con un ejemplar de Cuentos de hadas franceses. En ese momento se volvió lector e inició una amistad inquebrantable con aquellos objetos. Durante sus meses de convalecencia armó su primera biblioteca en un morral y tras recuperarse salió a devorar páginas y páginas de las obras que fueron cayendo en sus manos. DeTintin a Verne pasando por Salgari, entre otros. Se convirtió en lo qu él cre que es todo lector: un aprendiz de brujo.

Muchos años después, en medio de una pandemia, con la muerte enseñoreada en el planeta, escribió Leer es resistir. Un conjunto de relatos protagonizados por libros, autores y lectores, un llamado vehemente a recordar que "leer es una fuerza que significa emancipación, resistencia y resiliencia" y que "seguiremos leyendo porque las páginas que amamos, en medio del infierno que vivimos día a día, son nuestra única redención posible". 


Mi opinión:

Aunque no se trata de mi libro favorito de Mario Mendoza, debo reconocer que, al leerlo, me sentí más cercana al autor. Descubrí aspectos de su juventud que desconocía, así como el origen de su pasión por la lectura y los libros. Leía lo que caía en sus manos, y quizás por eso sus escritos son tan versátiles, tan abiertos al mundo.

Escrito durante el confinamiento por la pandemia del COVID-19, este libro fue para Mendoza —una vez más— un refugio, un bálsamo, como ya lo había sido en su niñez, tras ser operado de una peritonitis. En sus páginas, nos habla también de los distintos lugares en los que vivió y de algunos de los viajes que marcaron su vida.

Dividido en tres partes —“Bordes”, “Pasadizos” y “Extramuros”—, esta suerte de autobiografía literaria nos abre la puerta al corazón del autor: sus influencias, sus pasiones lectoras, los escritores que han modelado su pensamiento y su estilo. Desfilan nombres como Stefan Zweig, Hermann Hesse, Emily Dickinson, Andrés Caicedo, Virginia Woolf y Charles Baudelaire, entre otros que conforman una bibliografía invaluable.

Pero este libro no es solo un catálogo de lecturas; también es una reflexión sobre la empatía, sobre la capacidad de encarnar el dolor ajeno, de hacer lo que amamos, de entender y abrazar la diferencia. Nos invita a dar oportunidades, a valorar cada instante, a no tragarnos las verdades sin cuestionarlas, a creer en la cultura y en la educación como herramientas poderosas de transformación.

En este diario íntimo, Mendoza narra algunas vivencias que lo marcaron y lo hicieron quien es hoy: un trabajador incansable que decidió no seguir la ruta del establecimiento, sino calzarse las botas y contar esas historias que la crítica y la academia suelen desdeñar, pero que han enamorado y representado la realidad de una legión de lectores cada vez mayor. "No se escribe para aparecer en periódicos y revistas —nos recuerda el autor—, sino para entregar lo mejor de sí mismo en un acto de generosidad absoluta." Y eso, precisamente, es lo que hace en estas páginas: compartir con nosotros su verdad más profunda."




Algunas de las citas que más me gustaron:

"Muchas personas consideran la llegada de una nueva vida como la máxima experiencia espiritual. Intento comprenderlo, pero me cuesta mucho. Reproducirse no es lo que nos hace humanos. Lo hacen los microorganismos, los peces, los insectos, los otros mamíferos."

"La política y la religión no son de fiar."

"La obediencia no es una virtud. Todos los experimentos de psicología demuestran que los sujetos obedientes son sumamente peligrosos e irracionales: acatan la s órdenes sin pensar y son capaces de grandes atrocidades."

"Las redes sociales están diseñadas para crear adictos, para convertir a los usuarios en yonquis que no se pueden desprender de sus teléfonos celulares."

"La palabra revolución significa que damos una vuelta y volvemos a quedar en el mismo lugar."

"Lo verdaderamente innovador es aprender a amar lo diferente. Los que piensan como yo me condenan a repetirme. Solo los que piensan distinto me enriquecen."

"La palabra clave es "no". No a las invitaciones, no a la vida social inútil, no a los viajes innecesarios, no a los trabajos espurios, no a las reuniones superfluas."

"Que no eres el centro del mundo, que tal vez te estás otorgando demasiada importancia. Piensa en los demás. Nacemos para los otros."

"Hay momentos que son como largas caídas en abismos invisibles, como si uno se estuviera hundiendo en arenas movedizas que no pueden verse, pero que ahí están, devorándonos, chupándonos, aniquilándonos."

"El monstruo a veces no es un ser hundido en unas reflexiones oscuras y abyectas, sino un empleado servil y pusilánime."

"El verdadero arte nunca busca agradar, no maquilla, no edulcora, no pretende ser reconciliador."

"La evolución se mide por la capacidad de adaptación para sobrevivir."

"Leemos para ser otros, para salir de la cárcel del yo, de la identidad, y en consecuencia aventurarnos a cambiar el mundo que nos circunda."


martes, 24 de junio de 2025

Paranormal Colombia, Mario Mendoza

10 historias diferentes con un tema en común: las personas que entrevista Mario Mendoza, todas muy peculiares y que tienen una perspectiva del mundo bien diferente a la del común. Se trata de un libro de no ficción en el cual el autor entrevista a personas 100 % reales.  


Sinopsis: 

El escritor colombiano que más hondo ha cavado en las tinieblas del alma humana, el narrador de nuestra capacidad para infringir dolor, presenta un libro sobre los caminos insospechados del conocimiento. Mario Mendoza conversó con diez personas capaces de hablar con los muertos, viajar en el tiempo, anticipar el fin de nuestra era, habitar conciencias ajenas y navegar por universos paralelos. Diez testimonios aparentemente inconexos que, de forma soterrada, revelan cuán superficiales son los mecanismos para entender el mundo. Esta realidad no es más que la coartada de otra realidad.



Mi Opinión: 

Sin duda, uno de los libros de Mario que más ha captado mi atención. ¿Por qué? 

En primer lugar, porque la temática que aborda me resulta profundamente atractiva desde siempre; y en segundo lugar, porque logré conectar de manera muy especial con varias de las historias que se presentan. En algunos casos, llegué a preguntarme con asombro: “¿Cómo es posible que esté escribiendo exactamente lo que pienso, si nunca hemos hablado y esto podría parecer una idea descabellada para cualquiera?” 

El formato de entrevista utilizado me ha parecido particularmente acertado, ya que permite conocer con claridad las voces y pensamientos de cada uno de los entrevistados, dotando al texto de una autenticidad notable. 

Entre las historias que más me conmovieron se encuentra la de Klauss, que ofrece una perspectiva profundamente humana sobre quienes viven en contextos de reclusión. También me impactó la historia de Coral, y con Outsiders sentí una identificación muy personal, al tocar un concepto que anhelo llevar a cabo algún día. 

En definitiva, una lectura distinta y profundamente enriquecedora, ideal para quienes buscan algo que se aleje de lo convencional. 


Algunas de las citas que más me gustaron:

(y digo algunas porque este es el libro en el que más post-it he puesto)

"Por un lado, mi papá, como buen alcohólico, no expresaba sus sentimientos".

"El machismo no es más que un complejo de inferioridad disfrazado de fuerza y prepotencia".

"A mayor apego, más angustia, más dolor y más sufrimiento".

"[...] en la vida es más importante la astucia que la inteligencia".

"Descubrí que la literatura tiene poder porque ayuda a superar la soledad".

"El lío es que a la gente no le gusta revisarse, les da miedo, los angustia, los agrede".

"En estos tiempos aciagos lo correcto es lo contrario: no pensar en mi felicidad personal, sino en la de la humanidad, y abstenernos de tener hijos".

"Amamos a futuros cadáveres, acariciamos cuerpos que un día estarán muertos, dormimos junto a seres enfermos y achacosos en el futuro, besamos personas cuyas bocas un día van a apestar, nos bañamos junto a pieles y músculos que en cualquier momento ingresarán a cuidados intensivos y desaparecerán para siempre".

"[...] la clave de la vida es el desapego".

"Hay que aprender a leer las señales, a seguir la intuición, por más deschavetada que parezca".

"La bipolaridad sigue siendo un misterio. Los pacientes de esta enfermedad no están locos en el sentido estricto de la palabra. [...] Nuestros niños admiran a pacientes psiquiátricos y quieren ser como ellos".

"No podemos pensarnos mancomunadamente porque ni siquiera somos capaces de asumirnos a nivel individual".

"Creo en el caso, la desmesura y el exceso de generosidad".

"[...] y que volveré a reencarnar en otro ser, con otra identidad".




martes, 27 de mayo de 2025

Vírgenes y Toxicómanos, Mario Mendoza

Una semana antes de la Filbo 2025, fui a comprar este último libro de uno de mis autores favoritos, Mario Mendoza. Tenía la intención de participar en la presentación en el auditorio de Corferias, y quería saber un poco de que trataba el libro antes.  Los que me conocen saben que hay algunos autores que amo profundamente, y Mario Mendoza es uno de ellos (¡si no el que más!). Siempre me sorprende, y creo que siempre me sorprenderá. Cada vez que leo un nuevo libro de él, me sigue sorprendiendo. 


Sinopsis:

Vírgenes y Toxicómanos es una de las novelas más aterradoras, desconcertantes y misteriosas escritas por Mario Mendoza.


Anton Echeverry, un padre ejemplar y un profesional comprometido con la defensa de los derechos humanos, sufre una crisis profunda tras la muerte de su esposa en extrañas circunstancias. Su mundo se resquebraja y lo único que logra frenar su caída al abismo es su hijo Martín, un brillante estudiante de sociología, que quedó discapacitado en un accidente años atrás. Un día, escucha por casualidad una conversación entre el joven y su mejor amigo, un compañero de universidad, hijo de un político, que anda en muletas por una poliomielitis, en la que comentan que ellos son "la tristeza de Dios". Afligido por estas palabras, Anton pone en marcha un audaz plan para ayudarlo. Su estrategia impactará la vida de Martín y la de quienes lo rodean más allá de cualquiera de sus expectativas. Un suceso inesperado pondrá todo patas arriba e instalará al atribulado padre en la irrealidad y el delirio. En esta historia nada es lo que parece.

Hay muchos mundos, muchos estados. Todos estamos en tránsito. Nada aparece de la nada y nada desaparece del todo.


Mi opinión:

¡Devoré este libro! Si no me hubiera dosificado, lo habría acabado en un solo día. Se trata de un libro extraño, sin un final realmente, pero lo amé. ¿Por qué? Pues sencillamente porque existen acontecimientos inexplicables, o que nos son difíciles de imaginar porque nuestra razón y la forma en la que fuimos educados nos impiden creer en algunas cosas. Como siempre con Mario Mendoza, un libro magistralmente escrito, que se puede leer de una forma muy rápida, con unos personajes entrañables, muy reales y humanos. Vírgenes y Toxicómanos es una lectura envolvente, profundamente enriquecedora y muy emocional que atrapa desde la primera página.



Algunas de las citas que más me gustaron:

"La realidad le parecía una ciénaga inmunda y nauseabunda."

"Tal vez el amor estaba sobrevalorado y seguíamos atrapados en esa ilusión romántica que hay alguien que encaja exactamente con nosotros, la falsa idea de la complementariedad, de la media naranja, de alguien hecho a nuestra medida."

"Empecé a comprender que el tiempo no es lineal, que no vivimos de atrás hacia adelante, sino que vamos y venimos, que nos movemos no en una línea, sino en una espiral donde no hay antes ni después."

"Yo creo que es un gran error considerar que nuestro universo es el único, que nuestro planeta es el único donde hay vida, que nosotros somos los únicos. Es una visión muy pobre."

"[...] hay gente que ha leído mucho y no entiende nada."

"-¿Incluida la izquierda? / -A esos también les gusta la plata."

"-Sí, es difícil llegar a la cima limpio, sin hacer pactos o alianzas oscuras."

"-No debemos embrutecernos como los demás, pensar en dinero y en trepar socialmente."

"-Creo que nos hemos encontrado por algo, para algo, que esto es imposible que sea al azar. Es un destino."

"La vida no empieza ni termina aquí, querido."

"-¿Qué es la vida sin la muerte? Somos semilla y raíz, parto y defunción, lluvia que cae y vapor que se eleva hacia el cielo."

"La desgracia es nuestro verdadero objetivo"

"La realidad ya no existe, pero nadie se ha dado cuenta."

Yo creo que con esas pocas citas que copié, los que me conocen sabrán por qué amo tanto Mario Mendoza, y porque a menudo me siento tan identificada en estas lecturas.

Si me ven leyendo o hablando de Mario Mendoza, ¡déjenme por favor, que es donde quiero estar!



lunes, 12 de mayo de 2025

Feria Internacional del Libro de Bogotá, Filbo 2025

Mi cita anual imprescindible, mi "must" como dirían algunos, la cual este año empezó el 25 de abril y acabó el 11 de mayo. Este año el país invitado de honor era España, el pabellón del cual estaba dedicado a la construcción de la paz. Como cada año fui varios días, y el primero me dediqué a comprar parte de lo que tenía en mi lista. Luego, todo se descontroló y acabé comprando otras (más) cosas, pero este año, fue aún mejor que el año pasado si cabe.


¿Por qué me preguntarán?

Porque pude acudir a la presentación de Vírgenes y Toxicómanos, de Mario Mendoza, en el auditorio de Corferias. También tuve la oportunidad de que me firmara dos libros (el último que presentó y Paranormal Colombia). Fueron dos filas largas, y varias horas de espera pero valió la pena, y por varias razones: porque lo vi, intercambié unas palabras con él y tomé fotos (¡lo amo!), claro, pero porque este año, mientras estábamos esperando, conocí a lindas personas con los mismos gustos e intereses que los míos. 





También conocí a Keco Olano y Heidi Muskus, los dibujantes y coloristas de los cómics y las novelas gráficas de Mario. Son dos personas muy cercanas, con las cuales también hablé bastante (para lo que viene a ser una Filbo) y me encantó conocerlas.



También porque aunque no me lo esperaba, tuve la oportunidad de que Yokoi Kenji me firmara su último libro, el cual estoy ahora leyendo, tomar una fotos e intercambiar también unas palabras con él.



Con mi amigo Sebastián también estuvimos en el conversatorio del escritor español Javier Moro, el cual nos hizo reír mucho y el penúltimo día de la feria para aprovechar los descuentos.


Pero la Filbo es más que eso también: son libros y más libros, el ineludible stand de Bestiario de mi amigo Karmao (donde este año compré Lakao y el Bestiario Andino); el stand de Book y Magia, donde conocí personas increíbles; el de Editorial Monigote, el de Arte y Conservación, la parte de Colombia Ancestral, donde se encontraba el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes de Colombia; bandas musicales, y muchas más cosas que se me escapan mientras estoy escribiendo este post.



Hay tantas actividades y tantos autores que siempre queda algo a lo que uno no puede ir (además de tener que trabajar y estudiar). En mi caso, me quedó pendiente conocer a José Luis Uribe y a Luca. 




¡Hasta el 2026!


martes, 25 de junio de 2024

Los Vagabundos de Dios, Mario Mendoza

Conocí por primera vez a Mario Mendoza a través de su libro Satanás, y desde la página 1 el estilo con el que escribe me encantó. Cuando supe que venía a la Filbo 2024, y que además haría sesiones de firmas, no lo dude. Y efectivamente, le hice firmar Satanás que tanto significó para mí. 

Sin embargo, mientras estaba haciendo la fila para esta sesión de firmas, empecé a leer su última obra y me gustó tanto que decidí ir a otra sesión de firmas para que me autografiara también Los Vagabundos de Dios. Bueno, además Mario Mendoza es un autor muy cercano, que le habla a uno mientras le firma y personaliza la dedicatoria.


Sinopsis:

Adán Santana, un novelista con el cuerpo desbaratado y maltrecho por varios accidentes sucesivos, con un precario estado mental, que menguó sus fuerzas y su espíritu, sobrevivió como pudo al encierro de la pandemia y ahora es un náufrago inmóvil. La humanidad no cambió un ápice tras la prueba extrema que experimentó y él, en medio de ese caos, no sabe cómo retomar el rumbo, si es que aún existe alguno, después de todo lo que ha pasado. De manera misteriosa comienzan a llegarle señales de que debe volver al corazón oscuro de la ciudad que ha alimentado sus obras. La intempestiva aparición de un viejo amigo, un bohemio músico de jazz, lo pone en marcha al recomendarlo con una joven artista que recordó en terapia, por medio de la hipnosis, su propósito al conectarse con sus vidas pasadas.



Mi opinión:

Nuevamente Mario Mendoza sorprende con una novela cargada de realidades colombianas con sus protestas nacionales, el paro nacional, la represión político, los grupos armados al margen de la ley,... La historia transcurre durante la pandemia, en Bogotá, mientras estábamos en confinamiento. También es una historia en la que la depresión, esa gran enfermedad tan silenciosa, hace estragos en la salud mental y física de muchos. En este libro, el proceso creativo del autor fue parte de lo que vivió él durante dicha pandemia.

En algunas partes de esta historia, me sentí tan identificada que tenía la impresión de haberme confiado al autor antes de que las escribiera. Si algo me gustó también de esta novela, es la crítica justa y objetiva, la de ambos lados, no solo del partido político que tenía el poder en ese momento, sino también de la oposición, de la represión policial injustificada, pero también de la escalada de violencia contra los agentes cuando se incendiaron los CAI con ellos dentro.

Una increíble novela, que se lee muy rápido y sorprenderá al final.


Algunas de las citas que me gustaron (es que hay muchas):

Qué asco terminar uno convertido en lo que más detesta.

Los muertos a veces siguen guiando nuestros pasos.

El inconsciente suele ser un pícaro agazapado que siempre se sale con la suya, un bribón al que le gusta ponerse máscaras, esconderse, y cuando ya cree uno que lo tiene detectado, resulta ser que es un disfraz más para engañarnos.

Pero yo he visto a una cantidad de tarados creyéndose gran cosa porque van a la universidad, y qué va, son una partida de malparidos, de cobardes, de hipócritas, y de mediocres que no sirven para nada. [...] Estudiar no le hace a uno mejor persona.

¿Y sabe qué es la muerte, señor Santana? El gran regalo. Lo que nos libera de este sufrimiento.

La selfi es la prueba irrefutable de una enfermedad grave que carcome nuestro ser. [...] Ese exceso de ego creó ya generaciones enteras obsesionadas con su rostro, su delgadez atlética, su ropa y su yo triunfante y acomodado. Hoy ya no existe el tú, ni el él o ella, y mucho menos el nosotros. Es el imperio del pronombre personal de primera persona del singular. El mundo es yo.

Cuidar es una adicción [...] Y de las peores.

Tendemos a mirar el caos como si fuera algo negativo, como si estuviera mal, cuando podemos entenderlo como el paso necesario para que surja un nuevo mundo. Quizás el secreto está en abrazar el desorden con entusiasmo y alegría.

Creemos que los victimarios son gente maligna y descompuesta, que asesina, roba o hace daño en cierto tipo de circunstancias. No, no es así. Estamos tan mal, tan enfermos, que la gran mayoría disfruta enormemente viéndonos sufrir. Son felices cada vez que recibimos una mala noticia, que nos sucede alguna catástrofe o que entramos en una clínica a la sala de urgencias.

Se habla mucho de la importancia de la memoria, pero hemos descuidado la nobleza del olvido.

[...] los discursos de las personas no son importantes, sino sus prácticas, sus hechos, sus hábitos, sus comportamientos más arraigados.

No hay nada más nocivo que la gente que se cree buena.

[...] no te dejes alcanzar por ti mismo, escápate, que cuando tu ego intente atraparte tú ya estés en otro lugar. [...] En cada puerto, en cada estación de tren o en cada aeropuerto uno se muere un poco. Una parte de sí mismo se queda atrás. Y así, muriendo y muriendo de una ciudad en otra, de un pueblo en otro, uno termina por sentir que ya no es necesario suicidarse. Si se empieza a fantasear con envenenarse o con cortarse las venas, el mejor remedio no el la clínica psiquiátrica ni los antidepresivos, sino el aeropuerto o la terminal de autobuses. Entrar en movimiento es terapéutico.


Mi momento con Mario Mendoza mientras me firmaba este libro: 













miércoles, 24 de abril de 2024

Feria Internacional del Libro de Bogotá, Filbo 2024

La Feria Internacional del Libro de Bogotá, FILBO 2024, empezó el 17 de abril e irá hasta el 2 de mayo en el Recinto Ferial de Corferias. Como cada año, dos semanas de muchas actividades entre las cuales le toca elegir a uno las que más le interesen. 

Hasta el momento, fui en tres ocasiones y eso es lo que pude disfrutar:


Viernes 19 de abril:

Fui por la tarde y, aprovechando que aún no había tanta aglomeración de gente, fui al segundo piso del pabellón 8, donde se reúnen principalmente stands que se dedican a los cómics, a las figuras, y merchandising en general. En ese pabellón no pueden perderse el stand del Bestiario de Karmao donde verán libros, afiches y cuadros en realidad aumentada. 



y con este libro venían estos regalos:



 
Ese día también aproveché para pasarme por el pabellón de las promociones de Panamericana y me hice con Los Vagabundos de Dios, el último libro de Mario Mendoza y Asesinato para Principiantes, de Holly Jackson, el cual llevaba tiempo buscando. En ese momento, no quise mirar más porque fui con un presupuesto definido (que sobrepasé por muy poco).


 
A final de la tarde, me dirigí a la sala María Mercedes Carranza, donde se desarrollaba una conversación sobre “La voz de la naturaleza en la poesía colombiana”, con Velia Vidal, Tania Ganitsky y Laura Andrea Garzón. Un conversatorio muy interesante que poco a poco fue hablando de todos los tipos de naturaleza, incluida la humana. Hacía más de seis años que no veía a Velia y me encantó ese abrazo que nos dimos y lo que pudimos hablar. Después de la charla, aproveché para que me firmara sus Aguas de Estuario, así como su poemario Cuerpos de Agua, Diez Lunas para una espera y Entre Pàramo y Estuario, así como para tomarnos una foto.



La compra y firma de Cuerpos de Agua,


de Entre Páramo y Estuario:


Y  firma de Aguas de Estuario:



Ya en casa con las emociones a flor de piel por haberme reencontrado con ella (y que me reconociera a pesar del tiempo y sobre todo de haber conocido a tanta gente), fui a descansar y a prepararme para el día siguiente.



Sábado 20 de abril: 

Empecé ese sábado en la Filbo en la sala El Espectador, con la conversación “Desromantizar la maternidad” con Pilar Quitana, María Fernanda Cardona y Velia Vidal, durante la cual nos reímos muchísimo y descubrimos más sobre el pasado y el presente de estas autoras. Un conversatorio que sinceramente me hizo sentir mucho más comprendida en muchos aspectos, como el de no tener hijos, el hecho de que sí podemos amar, aunque no tengamos hijos (simplemente son diferentes formas de amar, pero ninguna tiene porque ser mayor que otra), que la maternidad no es exclusivamente embarazarse, y que “maternar” significa en realidad cuidar y amar desmedidamente.


Después de eso, seguí recorriendo los pabellones, dispuesta sobre todo a hablar con las editoriales para ver de qué forma puedo publicar ese libro que tanto significa para mí. Recogí e hice muchos contactos, a los cuales me toca escribir una vez acabe la feria con lo que me pidieron. 


Ese día también aproveché para recordar mi juventud y comprarme una pluma (siempre escribí con pluma durante mi infancia y adolescencia) de la marca Pilot y recorrer otros pabellones llenos de diversos stands. Regresé a casa a media tarde, cansada, pero con la impresión de haber dado un pasito más hacia la realización de mi proyecto.



Domingo 21 de abril: 

Aunque él esté presente varios días, elegí ese día para hacer la fila para hacerle firmar un libro a Mario Mendoza y encontrarme con uno de mis estudiantes, también seguidor de él. A las diez de la mañana ya estábamos en la fila, puestos 37 y 38. Nos aguardaban varias horas de espera que aprovechamos para leer su nueva obra, mientras la mamá y la hermana de mi estudiante recorrían los pabellones y venían a visitarnos regularmente. En mi caso, le hice firmar Satanás, el libro que me hizo descubrir a ese autor y que significó mucho, pues fue otra forma de aprender sobre un hecho muy nombrado de la historia de Bogotá. Cuando finalmente llegó el momento de la firma, le di las gracias precisamente por eso e intercambiamos unas palabras, pues muy cordialmente me preguntó de dónde era y qué hacía acá. También aproveché para comprar Paranormal Colombia. 







A continuación, dimos una vuelta por un par de pabellones con mi estudiante y su familia (gracias a su mamá por regalarme el separador magnético de página y por cuidarme también con un brownie) y luego nos separamos, pues él quería comprar más libros y yo deseaba visitar el Jardín de Saberes, donde se concentran stands de la Policía Nacional, del Ejército, de diferentes regiones del país (la región invitada siendo el Huila), y universidades como la Universidad Nacional y Caro y Cuervo, entre otros.


También pasé por el pabellón 5 A, que recomiendo, pues se trata de una iniciativo de LeoBogotá donde uno tiene acceso a explicaciones sobre zonas de la ciudad no tan conocidas, y puede al final de la visita llevarse uno de los Libros Al Viento.



A las 05:30, fui al lanzamiento de Diez Lunas para una espera, de Velia Vidal, una recopilación de diez arrullos (canciones de cuna), coincidiendo con las diez lunas durante las cuales madres, padres y cuidadores se preparan para recibir a un(os) nuevo(s) ser(es) humano(s). Divinamente ilustrado por Natalia Rojas, uno recorre el territorio del Pacífico mientras lee (¡o canta!). 


Esta presentación tuvo como ingrediente extra la interpretación de uno de esos arrullos por parte del padre y de una de las hermanas de los bebés que inspiraron a la autora para escribir esta obra. 


En esta presentación, Velia también insistió en la importancia del verbo “maternar” que significa cuidar y por ende, del hecho de que todos somos capaces de maternar, seamos o no madres, hayamos o no estado embarazadas; y si algo más he de resaltar es lo que dijo sobre esas preciosas ilustraciones que muestran un Pacífico hermoso, lleno de colores y felicidad, porque en todo está elegir lo que uno desea mostrar. También aproveché para que Natalia me firmara el libro.



Pronto más vídeos en Instagram, Facebook y TikTok.