Mostrando entradas con la etiqueta Tradiciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tradiciones. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de diciembre de 2025

Velas que alumbran lo que fui y lo que viene

Y pasó otro 7 de diciembre, Día de Velitas, una de las celebraciones que más disfruto. En realidad, para mí es una de las más importantes del año. La luz de las velas siempre ha sido un símbolo poderoso: ilumina, acompaña, guía. Por eso decidí escribir este post hoy, día 8, y no esperar a finales de año como hace la mayoría. Aunque agradezco profundamente a los amigos que estuvieron presentes, también me faltaron personas muy importantes. Personas a las que me hubiera gustado tener ayer, aunque fuera solo por diez minutos, para encender un par de velas a mi lado. 


Quiero reconocer desde ya lo que este año me dejó. Lo que deseo para el año que viene, prefiero guardármelo. Hace tiempo dejé de hacer planes porque la vida me enseñó que entre más planes hago, más cosas inesperadas ocurren.

Este 2025 ha sido una verdadera montaña rusa. Perdí a uno de mis mejores amigos, una ausencia que todavía me cruza el pecho. También viví desapariciones y se cerraron ciclos que ya eran necesarios. Y esos cierres, lejos de doler, me brindaron tanta paz y tranquilidad que solo puedo agradecer que finalmente ocurrieran. No fueron dolorosos ahora, porque el dolor ya lo había vivido durante años antes de dejarlos ir. Cuando finalmente se cerraron, lo que sentí fue alivio. Paz. Espacio para ser yo misma, sin temor.

Pienso en los rostros que dejé ir para mi propio bien, en los que encontré en el camino, en los lugares a los que llegué casi sin planearlo, en los que se quedaron y en los que recién aparecieron. Este año me transformó de muchas maneras, algunas duras, otras profundamente hermosas.

Este año también abrió caminos inesperados. Inicié una formación que me gusta muchísimo, una decisión que me devolvió entusiasmo, enfoque y motivación. Gracias a ese proceso que apenas comienza, conocí personas nuevas que se convirtieron en parte esencial de mis días y que hicieron posible la apertura de nuevos ciclos.


Un año más, el apoyo de ASW ha sido increíble. Además de ser una plataforma donde he crecido profesionalmente y conocido gente valiosa, este año me otorgó un reconocimiento por mi labor 2024, premio que incluyó un viaje a Estados Unidos. También me brindó la posibilidad —tan emocionante como estresante— de dar un discurso en inglés ante cientos de personas, algo que nunca imaginé hacer y que terminó siendo uno de mis mayores logros del año. Gracias a ASW también conocí nuevas personas que hoy forman parte de mi historia.


Este también fue el año de materializar sueños que ya estaban escritos —literalmente.
Publiqué dos libros que llevaba tiempo guardando (y aún hay más esperando su momento).
El primero, un libro de cuentos lanzado en enero, fue seleccionado para estar disponible en varias librerías de Colombia —incluida la Librería Nacional— además de Amazon y Buscalibre. Ver esas historias llegar a otras manos fue una de las mayores alegrías del año.
El segundo, con un enfoque más académico, salió en octubre después de mucha revisión y la decisión de finalmente compartirlo con el mundo.

Descubrí nuevos lugares, tanto en la ciudad como fuera de ella. Volví a Santa Marta y me reconcilié con esa ciudad después de 8 años. Tuve, nuevamente, la fortuna de hablar con Mario Mendoza, quien incluso respondió la carta que le entregué en la FILBo. Ese gesto fue otra luz dentro del año.



También reafirmé algo importante: nunca hay que esperar una fecha o un día especial para empezar algo. Yo misma empecé a hacer deporte un 26 de octubre, un domingo y además fin de mes. Nada “ideal”, nada simbólico… pero ahí comenzó un cambio real.

Prendí algunas velas por quienes estuvieron, por quienes faltan, por los caminos que se abren y por la luz que quiero seguir encendiendo en mí y en los demás. Y aún me quedan velas por prender, porque creo que para eso tampoco debemos elegir una fecha especial. Se pueden encender en cualquier momento, sola o acompañada, cuando lo sienta, cuando crea que es necesario.

Incluso en los años más complejos siempre queda algo por agradecer… y siempre queda algo por esperar.



¡Feliz inicio de la Navidad!

martes, 29 de julio de 2025

Tradiciones Culinarias: el Ajiaco Santafereño

El ajiaco es uno de los platos más representativos de Bogotá, capital de Colombia. Esta sopa espesa y reconfortante tiene un origen ancestral que se remonta a los Muiscas, pueblo indígena que habitó (y habita) la altiplanicie cundiboyacense. 

Ellos preparaban una sopa a base de papas, maíz y ají —de ahí proviene su nombre— como parte de su dieta cotidiana. Con la llegada de los colonizadores españoles, el ajiaco incorporó nuevos ingredientes como el ajo y las carnes, especialmente el pollo. 

Más tarde, en el siglo XIX, la influencia culinaria francesa trajo consigo la adición de crema de leche y alcaparras, transformando el plato en la versión que hoy conocemos. 

Actualmente, el ajiaco se sirve con pollo desmechado, mazorca tierna, papa en diferentes variedades, guascas (una hierba aromática local), alcaparras, crema de leche y aguacate. 

Su preparación cuidadosa y su sabor reconfortante lo han convertido en símbolo de la identidad bogotana. Tanto así, que cada año se celebra un concurso para elegir el mejor ajiaco de la ciudad. 

Aunque el ajiaco tradicional es propio de Bogotá, en otras regiones del país existen versiones con ingredientes y estilos adaptados a sus contextos culturales y gastronómicos. 


Un ajiaco auténtico y sabroso debe incluir: 

  • Tres tipos de papa: Papa sabanera, de textura firme Papa criolla, amarilla y de sabor dulce Papa pastusa o paramuna, ideal para espesar la sopa 
  • Pollo (preferiblemente muslo o pechuga desmechada) 
  • Mazorca (trozos tiernos de maíz) 
  • Guascas, la hierba indispensable que le da su sabor característico 
  • Cebolla, ajo, sal y pimienta al gusto 
  • Crema de leche y alcaparras, añadidas al gusto en el momento de servir 
  • Acompañamientos tradicionales: aguacate en tajadas y pan con mantequilla 




El ajiaco no es solo un plato; es una expresión de historia, tradición y sabor colombiano. Ideal para los días fríos de Bogotá, esta sopa sigue conquistando corazones por su sabor profundo y su rica herencia cultural.

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Recorriendo Colombia: Pueblos de Boyacá en Época Navideña

Si existe algo típico en el mes de diciembre para quienes viven en Bogotá, es ir a recorrer los pueblos de Boyacá, especialmente alumbrados para la época navideña. A continuación va la historia de algunos de ellos, así como las fotos de lo que fueron los alumbrados en 2023.


Corrales

El pueblo de Corrales es muy famoso por sus génovas (parecidas a las salchichas), y se trata de uno de los pueblos más concurridos en diciembre, pues sus alumbrados sobrios y elegantes resaltan la belleza de su plaza mayor y de la capilla que se ubica en el cerro. Sus alumbrados también suelen incluir la reproducción de una Torre Eiffel.

El nombre de Corrales puede resultar de algunas corralejas que existían antes de la fundación del pueblo. Sin embargo, otra versión dice que los habitantes de Sogamoso construyeron cercados, conocidos como "corrales" para resguardar el ganado allí. El pueblo fue fundado en 1782 por Vicente Rivera y Mendoza.

El último fin de semana de diciembre, también salen los "diablos" quienes pegan en el trasero, dicen, a los infieles.




Nobsa

Fundada en 1593 y declarada municipio en 1811, el nombre viene del chibcha y significa "nombre ilustre de persona" y tiene el sentido equivalente de nobleza en la civilización Muisca. 

Nobsa es famosa por ser un importante centro artesanal de Boyacá, sobre todo por sus ruanas, cobijas, sacos y demás accesorios tejidos en lana de oveja

Cada año, en junio, se celebra allí el festival de la ruana, tan típica del departamento. En 2008, ganó un Guinness Record por la ruana más grande del mundo al vestir la iglesia con dicha prenda.

También se destaca la actividad industrial por el sector cementero y minero, así como la ganadería y el cultivo de cebolla.


Tibasosa

Conocida como "el jardín de Boyacá" por su legado arquitectónico colonial adornado de flores, su nombre viene del chibcha y significa "capitanía del Susa" ("tiba" = capitanía, "so" = adorador del diablo, "sa" = nombre de persona ilustre). 

El municipio es conocido por ser uno de los principales productores de feijoa a nivel nacional y se puede encontrar cantidad de productos derivados de esta fruta. En junio se celebra el festival de la feijoa. 

Tibasosa también es conocida por su producción de sabajón, una bebida alcohólica cremosa y suave, muy popular durante la temporada de Navidad.



Monguí

Ubicado al lado del páramo de Oceta, Monguí fue fundado el 1 de diciembre de 1601. A mediados del siglo XVI, ya se trataba de un lugar de referencia y vestigios de ellos son la Capilla de San Antonio y el Puente Calicanto. Gracias a la explotación agrícola y forestal en el siglo XVII, fue un municipio muy próspero, y se construyeron el Convento de los Franciscanos y la Basílica de Nuestra Señora de Monguí, hoy declarados Monumentos Nacionales de Colombia. 

Aparte de su legado arquitectónico, Monguí es famosa por la tradición de coser a mano y vulcanizar balones de cuero, la cual ha traspasado de generación en generación para muchas familias, y gracias a la cual el pueblo hace ahora parte de la Red de pueblos patrimonio de Colombia.. Su museo del balón es de visita obligatoria. 



Lago de Sochagota

Ubicado en PaipaSochagota es un lago artificial construido en 1955 sobre un humedal natural y parte de la iniciativa del gobernador de la época, con la ayuda de Gustavo Rojas Pinilla con el objetivo de proporcionar atractivo turístico al municipio de Paipa. Abastecido por la quebrada El Salitre y otros afluentes, ocupa una superficie de 1.6 kilómetros. Las aguas termomineralizadas que brotan del sistema geotérmico de Paipa contribuyen a la recuperación de la biodiversidad de la región central de Boyacá, con una amplia variedad de plantas, aves, peces, insectos, reptiles y mamíferos. 

Aunque no se sabe bien el origen del nombre, lo más probable es que venga del chibcha "Socha" que significa "agua de la luna", con lo cual Sochagota podría significar "gota de agua de la luna"




Pantano de Vargas

Ubicado en Paipa desde 1969 para celebrar los 150 años de la independencia, los Lanceros del Pantano de Vargas, o Monumento a los Lanceros, es el monumento más grande de Colombia con 33 metros de alto, 100 metros de largo y 30 metros de ancho, y fue declarado Monumento Nacional en 1975. 

Del escultor Rodrigo Arenas Betancur, se trata de una escultura de bronce, acero y concreto que muestra los catorce lanceros llaneros a caballo en plena carga bajo el mando del coronel Juan José Rondón. Pesa aproximadamente 235 toneladas y la parte construida en concreto tiene 36 escalones en memoria a los años que tenía Simón Bolívar el día de la batalla.



Si quieren ver otros artículos y fotos sobre estos recorridos y sobre Boyacá, pueden hacer clic aquí.

Y si quieren disfrutar de un recorrido navideño típico por los lindos pueblos de Boyacá (los recorridos pueden variar pero la belleza no), pueden ponerse en contracto con la Agencia Tegua Travel S.A.S, por Whatsapp al 311 280 26 10 diciendo que les contactan de mi parte.



martes, 14 de mayo de 2024

Regreso al pasado en Bogotá

Si el 15 de agosto les compartía una foto del lechero que iba vendiendo en bici por la capital, hoy vengo a mostrarle al pescadero, el cual pasa cada día delante de mi casa por la mañana gritando "¡pescado!"


    

No dejemos que mueran estos hábitos del pasado.

martes, 13 de febrero de 2024

Tradiciones Culinarias: la Chicha

La Chicha es el nombre que reciben varias bebidas de las más conocidas de Hispano América que suelen resultar de la fermentación no destilada de maíz y otros cereales del continente americano.

Dado que es diferente según los países, me centraré de momento en la Chicha que se consume en Colombia

En Colombia, tiene su origen en el altiplano cundiboyacense, donde residían los Muiscas, quienes la llamaban facua en su idioma nativo. Fermentada a base de maíz en agua endulzada con miel o panela, jugaba un papel fundamental pues según ellos, endulzaba la palabra, nublaba el pensamiento para resultar en amor dulce. Los nativos también la usaban en diversos rituales y hoy en día, hace parte del redescubrimiento de la cultura muisca, o chibcha, por parte de los indígenas de este siglo.

Durante la colonización fue ampliamente consumida. Es entonces cuando los españoles le dieron este nombre, el cual significa diarrea en la lengua muisca. Sin embargo, en 1948 su fabricación y consumo fueron prohibidos, oficialmente por razones sanitarias, acusada de embrutecer a las personas. En realidad, esta prohibición permitió fomentar el consumo de cerveza a través de subsidios a las empresas cerveceras, y más particularmente a Bavaria y la Germania, un duro golpe para los indígenas quienes vieron sus ingresos reducirse. Esta prohibición solo sería cancelada en 1991, cuando se reconocería la tradición indígena como nacional en la constitución.

Símbolo cultural del país, se sirve tradicionalmente en totumas o platos de barros.




martes, 9 de enero de 2024

Tradiciones Culinarias: Aguapanela con Queso

Si hay una tradición que sorprende a los extranjeros cuando llegan el echarle queso al aguapanela. La panela es un producto nacional colombiano y muy consumido en el país. Se obtiene de la caña de azúcar y se consume a todas horas. Tiene un sabor dulce que puede acompañar cualquier tipo de comida. Sin embargo, en algunas regiones de Colombia, se sirve caliente con queso al lado y la tradición requiere que se ponga el queso (ha de ser uno que se derrite) dentro de la bebida. 

A mí, mientras estaba de inducción en Bogotá antes de salir al Chocó, hace ya casi siete años, me llevaron a Montserrate y me invitaron a hacer como ellos. ¡Y efectivamente! Resulta que esta mezcla es de-li-cio-sa. 

Estas onces suelen venir acompañadas de la almojábana, que es un pan redondo hecho de harina de maíz con queso.




martes, 5 de septiembre de 2023

Tradiciones Culinarias: la Changua

La Changua es un plato colombiano típico de la región cundiboyacense, que suele tomarse para desayunar.

Elaborada a base de huevo, leche de vaca, calado (pan duro), agua, cilantro, cebolla y papa, algunas versiones incluyen almojábana, arepa o pan de maís en lugar de calado. 

La palabra "changua" proviene del muysca "sie" y "nygua", lo que significa "agua y sal", o "aguasal".

Aunque tenía mis reservas la primera vez que probé la Changua, sobre todo por la mezcla de ingredientes que tiene, he de decir que me gustó mucho y elijo esta preparación cuando quiero un desayuno especial.


¡No dejen de probarla!


martes, 15 de agosto de 2023

Viaje en el tiempo en Bogotá, Colombia

Si algo me gusta de vivir en Colombia, y más particularmente en Bogotá, es que las tradiciones subsisten a pesar de la globalización y de la modernidad. Mientras iba por la calle, me encontré con este lechero luchando para conservar estas costumbres del pasado. Si bien estamos acostumbrados a ver vendedores de verduras y frutas por la calle, después de cuatro años en la capital colombiana, aún no me había cruzado con ningún lechero.

                                      

No dejemos que mueran estos hábitos del pasado.



martes, 1 de agosto de 2023

Tradiciones Culinarias: el Calentado

El Calentado es otro desayuno típico de Colombia. Nacido en la región andina, como su nombre lo indica, se trata de calentar las sobras de la cena anterior, y, dado que en los Andes los frijoles y el arroz constituyen la típica cena familiar, el calentado más tradicional, el calentado paisa, es el que lleva estos ingredientes, los cuales se sirven con arepa, chorizo, huevo, chicharrón (a veces carne a la parrilla) y chocolate caliente.

Sin embargo, como se trata de "sobras", las variaciones son múltiples y podemos encontrar calentados con pasta, el calentado costeño que lleva arroz con coco, huevo, cerdo, ají dulce y patacones; el calentado cachaco con arroz blanco, carne de res, pollo, huevo y papas sabanera; y así tantos como gustos tenga la gente.

Se trata sin duda de un plato imprescindible cuando se visita Colombia.




martes, 27 de junio de 2023

Tradiciones Culinarias: la Aromática y el Canelazo

Bogotá es conocida también como La Nevera, por varias razones, pero una de ella es por el frío que hace en la capital, sobre todo cuando se pone el sol, y ¿qué podemos tomar para el frío en la calle? El canelazo es lo más típico, y cuando se prefiere sin alcohol, uno se decanta por la aromática.

Se trata de una bebida caliente típica de los Andes, con lo cual también se consume en países como Ecuador, Perú o Argentina. 

Elaborada a base de frutas naturales como papayuela, limón, maracuya, naranja, entre otras, y agua caliente, la aromática se puede saborear con miel. De desear convertirla en canelazo, solo basta con añadirle el alcohol que más le guste: aguardiente, ron, o whisky

Con o sin alcohol, esta bebida les hará entrar en calor, así que si van a recoger el centro con clima frío o asistir a unos de nuestros tours fantasma de noche, no lo dude más, y ¡tómese un buen canelazo antes de iniciar!

¿Dónde disfrutar de la Aromática o del Canelazo tradicional en Bogotá?

En la Plaza de Bolivar, al pie de las escaleras de la Catedral Primada, reconocerán el puesto por la greca o cafetera y la sombrilla verde. 

Su instagram: Aromática y Canelazo Bogotá




viernes, 19 de noviembre de 2021

Recorriendo Colombia: Ruta navideña por Boyacá

Si hay algo típico de Navidad en Colombia es hacer una ruta para ver las iluminaciones de las ciudades y de los pueblos, así como comer las típicas onces de la temporada. Y si uno vive no muy lejos de Boyacá, viajar allí se traduce en una experiencia inolvidable.



En Diciembre de 2020, me invitaron por primera vez a esta ruta. Sin embargo, debido al contexto sanitario, ese viaje fue ligeramente diferente comparado con los anteriores.


Afortunadamente, este año la cosa está volviendo a la normalidad y se retoman las preciosas rutas con la visita de varios pueblos y ciudades de esas bonita región colombiana.

El año pasado tuvimos la oportunidad de visitar Raquira, Saboya, Villa de Leyva y Sachica. Aquí les dejo algunas fotos:



Estas rutas, organizadas con Ing3nio y Tegua Travel, son una manera diferente de disfrutar de los viajes y de la magia de Navidad

Si Ustedes también desean aprovechar esta época del año en un ambiente amigable y diferente, no duden en contactar conmigo por e-mail o en redes sociales para recibir toda la información.








jueves, 9 de enero de 2020

Recorriendo Bogotá: Tour de la Chicha y del Maíz

Si hay una bebida típica de Latinoamérica, esa es sin duda la Chicha, producida a partir de la fermentación del maíz. Aprovechando las vacaciones, decidí apuntarme a este tour con el fin de descubrir esta tradicional bebida indígena que se convirtió en un símbolo durante la época colonial. 






En esta ocasión, empezamos por un recorrido en el primer Museo dedicado a esta bebida, situado en el Chorro de Quevedo, lugar emblemático de la ciudad, donde nos contaron la historia de la Chicha, alrededor de la cual se conmemoraban las ceremonias y rituales más importantes. También descubrimos que intentaron prohibir esta bebida ancestral mediante anuncios degradantes, pues a algunos les interesaba más promocionar otra bebida muy extendida hoy en día, la cual por aquellos entonces no tenía mucho éxito: la "pola"... es decir la cerveza. Asimismo, nos hablaron de los dioses Muiscas y nos contaron la leyenda de cómo se creó el maíz.









A continuación, Alfonso, el encargado del museo, nos enseñó el ritual para probar no solo la chicha, sino también el zhuke, el guarapo y el chirrinchi, antes de que nos tocara a nosotros.


Después del museo, recorrimos las calles de la Candelaria, deteniéndonos ante algunas obras de arte urbano y aprendiendo mucho sobre la cultura Muisca, seguimos callejeando hasta llegar al barrio de la Perseverancia, donde más chicha se tomaba en tiempos de prohibición. Allí pudimos probar la Chicha elaborada por Doña Tere, la cual hace parte de las mejores de la ciudad.





Mientras caminábamos también descubrimos un lugar al pie de la montaña de Montserrate difícil de imaginar dentro de una ciudad: el camino de Vicachá, que en lengua indígena significa "resplandor de luz de luna".